miércoles, 23 de julio de 2014

Mirando hacia delante.

No siempre lo que buscamos está al final de un recorrido

¿Sabéis?

Todos deberíamos tener objetivos en la vida, algo por lo que luchar, pero ese algo no debe ser nunca otra persona. Sino estarás dejando tu felicidad y capacidad de logro en las manos de otro.

Planteate tu vida, párate un momento y pregúntate si haces lo que te gusta, si estudias/trabajas en lo que te gusta, si cuando te miras al espejo eres lo que esperabas de ti.

Y si la respuesta es un no.

                           ¡CÁMBIALO!

Atrévete a cambiar lo que no te gusta, a salir de tu burbuja de seguridad y monotonía.
Atrévete a ponerte esa ropa que alguien que no eres tú te dijo que te quedaba mal.
Aprende a tocar el piano, la guitarra, la bandurria o lo que siempre te haya gustado.
Retoma tus clases de baile, de fútbol, de natación...de lo que fuera que te hiciera feliz en su momento.

Mándalo todo a la mierda y tira todo lo que conoces a la basura si hace falta para empezar de cero.

Aléjate de quién no te hace feliz y no te demuestra nada.
                               Deja atrás lo que te impida seguir adelante.

Ten agallas de vivir tu vida, de ser tú mismo.

Porque nadie lo va a ser por ti, porque nunca te arrepientes de seguir tus sueños, incluso aunque tengas que arrasar con todo por ellos.

                    Es tu vida.

Deja de intentar demostrarle las cosas a los demás, a tus padres, a tu jefe, a tus profesores, a quien sea.
Empieza a demostrarte a ti mismo.

Lanza los dado y avanza las casillas que te de la gana porque son tus reglas.

Porque solo tenemos una vida.



Y tu eliges qué narices haces con ella.


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