Porque después siempre vienen las lamentaciones.
¿Sabéis esa sensación de que todo lo que haces está mal? ¿de por más que das los otros no hacen más que exigirte más? ¿que nada es suficiente y todo es poco?
Así estoy yo.
Y pasan los días y las cosas no cambian. Y las caras largas y las malas contestaciones me están empezando a cansar.
Nunca he sido de escapar, pero vais a conseguir que desaparezca.
Y me doy cuenta de que la gente solo mira por ella, no piensan en ti, en tus planes, en lo que te puedan hacer o en si te molesta algo o no.
Todo son máscaras, falsas risas, falsos sentimientos.
Que todos somos los mejores en lo que nos interesa pero a la hora de la verdad hasta el vecino lo siente más que nosotros.
Y Sara como una pringada pendiente de todos, de que este pueda quedar, de que a la otra le apetezca hacer lo otro, de que pueda, de que me dejen, de que tenga como ir y como volver, del dinero.
Servidora se cansa.
Se cansa de esperar a que los demás estén disponibles, libres. De esperar para las respuestas y las nuevas preguntas.
De que el tiempo pase y esté todo igual de como empezó.
¿Qué pasa si me voy?¿Si dejo que sean ellos los que me busquen?
¿Y si no te buscan?
Bueno, si les importo me buscaran, si de verdad quieren quedar serán ellos los que se muevan, si de verdad quien hacer las cosas conmigo ya haran algo.
¿Y si no te buscan? ¿Y si no te necesitan y eres tú la que les necesita a ellos?
Entonces mejor sola que mal acompañada ¿no?
Pero ¿cuánto aguantas sola? Sabes que los necesitas y que los que no te hacen falta no te vas a librar de ellos. Sabes que vas a seguir aguantando malas contestaciones que vas a seguir detrás de todos, tirando tú, preocupándote y haciendo más de lo que te gustaría. Y sabes que no podrás superar esa piedra, la que en el fondo sabes que te molesta más que todos los imbéciles que te rodean, más que todas las personas con las que tratas.
¡Asúmelo!
Tal ves estés destinada a no conseguirlo jamás. A vivir siempre con eso.

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