lunes, 21 de octubre de 2013

Hablemos de los dragones que matan a los heroes

Ojalá que me levante y no busque razones


Siempre he echado la culpa de que mi vida fuera un desastre a lo mismo pero, ¿qué pasa cuando solucionas eso y descubres que nada cambia?

¿Y si la culpa siempre ha sido tuya?

¿Y si es tu sonrisa la que no enamora?¿Y si no puedes crear mariposas?

¿Qué te queda?

Ya no hay metas, ni premios al final del camino.
Ni siquiera es un camino, es una sucesión de días que no provocan en nadie ninguna sensación.

Que mi media naranja hace años que se hizo zumo.
que eso no es para mi.

Que yo no sé acelerar el pulso, que no consigo dilatar pupilar y ni mucho menos provocar noches en vela.

Pero, un día me levantaré y todo habrá cambiado
       
                                                                      ¿No?

¿No es eso lo que pasa?

Que tirar la toalla no es una opción cuando te juegas unos besos, pero continuar no va a ser fácil.

Y ahora me siento condenada a viajar por las páginas de una historia que no es mía.




Al menos hasta que aparezca quien me quite la condena

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