martes, 19 de julio de 2016

Haciendo equilibrio en el canto de tu piel

Preguntale al azar qué decidiste antes de empezar a jugar.


Al final todos volvemos a nuestro sitio, el agua vuelve a su lugar y el cauce sigue, tan idiota como siempre su caminar.

Pensando que cuesta abajo todo será más fácil, tan estúpida esa idea como la de que el que la sigue la consigue.

Hasta que se acaba la ruta y hay que saltar

Y es en ese segundo, en el aire, cuando ya no rozas el suelo con los pies cuando verdaderamente sabes qué es lo que quieres, cuando en tu corazón entiendes que hacía tiempo que habías elegido. Que la bifurcación para ti solo tenia un camino.

Y caes.


Y el suelo se acerca y tú, al comprender tu inminente derrota, no te queda otra que cerrar los ojos y esperar, inocente, que antes de saltar al vacío hubieras elegido el camino bueno.


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