lunes, 2 de diciembre de 2013
Ni títulos bonitos, ni nada
Estoy cansada de que mi jodida felicidad esté impresa en unos putos billetes.
Tener que depende de un dinero que no tengo, tener que ver a la gente destrozada, tener que ver como a mi familia le duele negarme las cosas.
¿Y MI ILUSIÓN QUÉ? ¿EH?
Dime tú, ¿dónde narices queda todo eso?
A dónde han ido a parar esos días en los que lo único que me importaba era que no se me pasara la hora de ver mi programa favorito, donde mi única preocupación era guardar la partida antes de apagar la game boy y donde la felicidad se medía en sonrisas y no números precedentes al símbolo del euro.
Que ya estoy cansada, que no puedo más, que la frustración, la incapacidad para hacer nada y la resignación me comen por dentro.
Que esto es demasiado.
Que una persona nunca debería ver sufrir a los que le importan.
Que me destrozas por dentro si me borras, que esto no puede terminar así.
No me lo merezco.
Y la semana pasada fue una puta mierda, y este fin de semana el peor en mucho tiempo para tener un nefasto lunes que dudo que olvide.
Porque ya se dice por ahí ''que las malas noticias nunca vienen solas''
Y yo no sé cuanto más podré aguantar.
Que esto es demasiado, es cruzar la línea.
Y yo solo quiero que le jodan al mundo, que se acabe esta sociedad consumista, que volvamos a ser personas y no maquinas con la necesidad de comprar, carcasas vacías y banales que miden la importancia en monedas y la felicidad en cosas materiales.
Me da asco esta sociedad, esta vida y reniego de ella.
Quien me quiera que me busque.
Que yo ya he tirado la toalla con esto
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario