Carta sin destinatario ni destino
Hoy vengo a hablar de lo mismo,
De lo que ya sabéis de mi.
Y es que si yo fuera uno de los autores que se
estudian en literatura lo primero que aprenderíais de mi es que
mis “obras” solo tratan de dos cosas:
El tiempo y el desamor.
Todos los desamores acaban con el tiempo,
Y las cosas buenas, con el paso del
tiempo, crean desamores.
Todas cuentan las ganas de parar el
reloj,
Pero de lo que disfruto esos granos de
arena.
De la felicidad del amor,
Aunque solo, a veces, no se está tan mal.
Y hoy tampoco iba a ser diferente,
Hoy nada va a cambiar.
Así que os seré breve:
"Te quiero y no te vayas".

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