domingo, 14 de mayo de 2017

Esto también estaba preparado.

Y tú,  ¿tenías que leerlo?

¿Qué pasa si al final la gente tiene razón?

Si es cierto que hay un roto para un descosido,
que acabará apareciendo quien tanto buscas.

Y si estáis en la misma estación, esperando para subiros al mismo vagón, solo que hay cientos de personas entre vosotros.

¿Y si el día que teníais que encontraros empezó a llover y al final no saliste de casa porque no tenías paraguas?

¿Y si la chica de tus sueños estaba en el autobús que acabas de perder por estar mirando tus notificaciones de FB?

¿Qué hacemos si el chico que debías conocer no llego a comprar la entrada de aquel concierto en el que teníais que encontraros cantando a pleno pulmón?

¿Cómo le explicas al Karma que no conociste a la persona indicada solo porque tu madre te mandó a comprar pan en el último segundo?

Si es cierto la teoría del caos, la de la mariposita que mueve las alas y crea un huracán.

Si una cosa tan insignificante es capaz de cambiarlo todo,
si a cada segundo cambiamos de carretera y la voz del GPS de nuestra vida tiene que estar recalculando la ruta correcta para llegar a la meta,

si hay tantas posibilidades, factores, variables, datos, imprevistos y detalles que forman cada segundo de mi vida, ¿cómo quieres que me crea que todos ellos se alinearan para que un día salga al balcón y te encuentre?

¿Cómo quieres que me crea que con un simple "no te preocupes que llegará" deje todo en manos de los engranajes que ponen a cada persona en un lugar en un momento preciso?

¿Quién te dice a ti que no has dejado pasar la oportunidad de tu vida por perder un par de minutos en leer estas líneas?

¿quién te asegura que no acabas de destrozar tu futuro por llegar hasta aquí?

Así que no me pidas que espere,
no me digas que me quede sentada esperando que alguien o algo me cambie el rumbo.

No me mires con cara condescendiente como si tuviera muchos años por delante como para perderlos esperando la siguiente jugada del que toma las decisiones.

Y no se te ocurra decirme que no hay nada que hacer, que las cosas ocurrirán porque tienen que ocurrir, llámalo trabajo duro, esfuerzo o suerte.

Pero a mi no me llames.

Porque no te lo voy a coger.
Porque no acepto que no me quede otra que esperar.


Porque no me gustan las respuestas pre-cocinadas
No soporto los "tía no te rayes lo que tenga que venir vendrá"

Porque a lo mejor te digo que ya no,
que tu oportunidad ha pasado ya.


Que me he cansado de jugar,
que ya no quiero ver a los otros coger el control,
que ahora quiero yo probar



Total, si sale mal siempre podemos echarle la culpa a la mariposa de tu estómago.

No hay comentarios:

Publicar un comentario