martes, 15 de octubre de 2013

Palabras sin más. Palabras de menos.


Sácate las manos de los bolsillos, necesitas agarrarte a la vida

Llevo como unos cinco minutos plantada delante de la pantalla sobre la que ahora mismo veo estas palabras aparecer, no tengo muy claro lo que estoy esperando.
A lo mejor a que venga la inspiración, a lo mejor a que él me hable, a que tú te des cuenta de lo idiota que has sido o a que ellas vean que todo ha cambiado.

O a lo mejor simplemente estoy esperando a que se pasen los efectos del café que me he tomado

Solo sé que en las noches en las que estás ''blandita'' debería estar prohibido estar sola.
Debería existir alguna ley que dijera que todos tenemos derecho a un abrazo de oso en las noches de soledad y lágrimas estúpidas.

¿Y si no es más que una broma de la vida?

Me paro a pensar, lo dejo todo en silencio, a mi alrededor la gente anda por la calle ajena a mi, el ventilador del ordenador continua con su incansable susurro y mi móvil vibra por unos mensajes que seguro que no son de quien querría.

Cara a cara.

La realidad y tu. El amor y el odio.

El siempre que se convierte en nunca más.

Y de nuevo el mismo escalón, la misma piedra ¡llámalo como quieras! incluso llámalo error.

Pero cáete, tropieza con la piedra, déjate los dientes contra el suelo si hace falta,  pero sobre todo no dejes de vivir.

No permitas que la obra siga sin su protagonista, no dejes que el sol se acueste a dormir sin haber hecho nada de provecho, sin haberle sonreído, sin haber esperado un cruce de miradas y sin haber abierto las heridas.

Que las pompas de jabón solo existen para que las explotemos.
Que el amor solo es para la gente con suerte.

                                                                Y yo no creo en la suerte.

Creo en las historias bonitas, en las risas nocturnas hasta que te duela la barriga con gente que merece a pena. Creo en las segundas oportunidades y en los capítulos que se cierran, se queman y las cenizas siguen ahogándote.

A ver si va a ser verdad que me estoy enamorando, porque la cantidad de chorradas que ando poniendo es demasiado hasta para mi.

A ver si la gente tiene razón y he empezado a disfrutar de la vida, a salir de mi pompa de jabón, a ver si al fin alguien se ha atrevido a romperla, a sacarme de mi seguridad, a hacer que olvide, que quiera arriesgarme y que merezca la pena cada uno de los minutos que estoy aquí.

Que los recuerdos están muy bien, que a veces duelen y otras te crean una pelota en la garganta, pero que sobre todo son lo que queda atrás.

¡TE DI UNA OPORTUNIDAD Y NO LA USASTE!

¿Por qué me sigo torturando?

¿Por qué sigo pensando en la gente que dejé atrás? En esos amores que se quedaron en pequeños brillos en los ojos, en esas palabras en el tintero y esas comisuras levantadas que indicaban que eras fuerte.

Y es que en noches como está, cuando se mendigan abrazos debería estar prohibido estar sola.




Porque me he dado cuenta que en noches como esta, ya sé a quién quiero a mi lado.







Y que mierdas escribo cuando estoy sola, ñoña y echándolo de menos.





viernes, 13 de septiembre de 2013

Donde la locura no sepa encontrarme

Como palabras que lleva el viento


Hay momentos en tu vida que son claves, que tal vez nunca recuerdes el día, ni el mes, ni la canción que sonaba de fondo cuando pasó pero sabes que nunca olvidaras ese lugar, esa persona, ese sentimiento...

Yo ahora cierro otro capítulo, atrás queda el instituto, mi casa, el depender de los demás para todo.

Y tal vez no sea uno de enero, ni primero de septiembre, es un viernes normal, de un més normal de una calurosa noche de verano pero ya nada será igual.

He cambiado de twitter, de habitación y de ropa. Se podría decir que he mudado la piel.
Ahora tengo ganas de empezar de cero, de conocer gente nueva, de salir, de equivocarme otra vez y por qué no, hasta de enamorarme.

Hace tiempo me vino a la mente algo tan cierto que no he sido capaz ni de escribirlo en un papel y es que el mundo es para los locos, por eso los cuerdos buscan enamorarse.

Eso busco yo ahora.

Enamorarme de la vida, de otra ciudad, de otras personas y de otros ojos. Dejar atrás canciones, olores y personas.

Y si la vida me da otra oportunidad, otra hoja nueva de cuaderno ¿acaso no debería aprovecharla? ¿no debería buscar lo que otros ya tienen?

Unos labios que susurren medias promesas, unas manos que te acompañen a lugares nuevos. Nuevas sonrisas a mi lado en las fotos y nuevas palabras de ánimo en los días más grises.

Por eso voy a sonreir a cada persona que me cruce en mi camino, voy a dar otra oportunidad a quien me la pida y voy a olvidar a quien no me necesite.

Voy a dejar que mil mariposas aniden en mi estómago.



Y voy a vivir en esa nube donde solo viven los idiotas que conocen el amor.

Pensamiento almidonado

Sientate y construye

Como el artista que crea un paisaje sobre un lienzo en blanco nosotros creamos nuestra vida.

Nuestros sentimientos, nuestros recuerdos...todo son manchas que dan lugar a la mayor composición jamás creada.

Y al igual que podemos crear, podemos destruir. Igual que podemos hacer también tenemos la capacidad de deshacer.
Será por eso que siempre buscamos un culpable, una excusa para decir que lo intentamos y si no funcionó no fue nuestra culpa.

Pero si lo fue.

Porque no luchaste lo suficiente, porque dejaste que los demás decidieran por ti o porque simplemente lo dejaste estar.

Así que si algún día te encuentras frente a tu vida, frente a tus errores y alegrías, frente a las personas que te hicieron feliz y te destruyeron.

Si algún día tienes la oportunidad de enfrentarte a todo eso, ten claro que todo lo que existe es lo que nosotros creamos.




Y que si tu vida es esa, es porque tú lo has permitido


El corazon se estremece

Como la cometa que ves alejarse

Es triste asumir que no tendrás 11 años y te llegará tu carta para ir a Hogwarts, que a los 12 no tendrás que elegir tu primer pokémon y que a los 13 no descubrirás que tienes poderes mágicos.
Y es que duele saber que ya no te despertarás un día y podrás volar, o ser la mejor ninja de tu promoción, o una espía envidiable.
Saber que los chicos no son en verdad dragones ni magos. Saber que posiblemente jamás te enfrentarás a nadie en un combate a muerte con espadas y que no podrás respirar debajo del agua como si tal cosa.

Que no podrás ser invisible, mover objetos con la mente ni viajar en el tiempo.

Que lo máximo a lo que aspiras es a un truco de magia barato, una clase de kendo o un amor un poco más pasteloso de lo normal.

Que las únicas aventuras que vivirás serán desde tu sofá a salvo y con un libro en el regazo.

Que no existen varitas mágicas, ni estelas ni libros de conjuros.

Dicen que cuando te acuestas y una parte de ti llora por todas esas aventuras que no viviras es que te haces mayor...


Que empiezas a entender que la vida no es lo que te pensabas






Y que la única magia que existe, se esconde en cada palabra, cada página y en cada capitulo.

martes, 13 de agosto de 2013

Quemar páginas.

Quiero perderme en tus rizos.

Es curioso como a veces nos damos cuenta de cómo pasa el tiempo.
Un día te levantas y ha pasado un año desde la última vez que viste algo, o has terminado el instituto o simplemente te das cuenta que hace mucho tiempo que no te enamoras.

A veces las conversaciones más triviales con las personas más normales nos hacen darnos cuenta de las cosas.

                                         O eso es lo que me pasó a mi.

Cuando fui a mirar el calendario me di cuenta que hace demasiados meses que no siento nada, que no tengo motivos ni ilusión.
¿Tan mal me ha ido que mi corazón ha tirado ya la toalla?


Siempre es mejor pensar eso a pensar que no has olvidado todavía.

Porque eso no puede ser
                                           ¿no verdad?

Siempre las mismas metas imposibles, los mismos deseos a las estrellas fugaces ¿por qué no la misma sonrisa?

Aunque eso sería estúpido, absurdo, sin fuste y un poquito suicida.

Unos días pienso que no le quise y otros que más que a ningún otro.

Puedo estar meses sin saber nada de mi pasado y encontrarme de lleno intentando leer de nuevo las conversaciones.

Y es que hay noches que pienso que solo yo lo recuerdo, que solo yo aposté por aquello...bueno, apostar tampoco es la palabra.
Es solo que hay madrugadas que creo que solo fui una ilusa jugando al solitario noches enteras.

Me niego a pensar que no se acuerde, que fueran risas falsas o solo un juego.

Un juego, un estúpido juego sin ganador.

Aunque si hubiera que elegir un vencedor está claro que yo no sería.

Pero aquí estoy, mucho tiempo después escribiendo sobre alguien que ya ni merece un ''felicidades!'' por su cumpleaños, alguien con el que ni cruzo un saludo.

Alguien a quien tal vez deba admitir que regale mucho más de lo que pensaba,


A lo mejor lo único que debo hacer es admitirme a mi misma que lo quise y dejar que la página se queme.

lunes, 5 de agosto de 2013

Fa sostenido.


''¿Quién no firmaría ya por tener una amnesia como un piano?''


Llevo unos días viviendo en el pasado.
A veces me pasa, recojo mis maletas y me planto en mis recuerdos, recupero las hojas de los calendarios pasados y viajo por lo que ya no se puede volver a vivir.

Tantas personas que dijeron que estarían, tantos momentos de felicidad plena y tantas noches en vela.
Nunca creí en las segundas partes y sin embargo he dado muchas segundas oportunidades.
Nunca he creído en esa gente que se propone recuperar el tiempo perdido, que cree que si nos juntamos los mismos, en el mismo sitio, en el mismo momento podremos volver atrás.

Las cosas nunca son iguales.

Tal vez porque esa es su magia, la magia de la primera vez. Y cuando lo repites está bien, pero no es igual.

Ya nada es igual.

Y me consume el pasado, y me bombardean los recuerdos.

Fue real, tuvo que serlo. Mi imaginación no es tan fuerte.

Y me planto ante mis recuerdos y me pregunto ¿seré la única que los visita? ¿la única que echa de menos todo esto? ¿nadie más viene a revivirlos?

Sé que fue real.
Tuvo que serlo.

Y los días pasan y algunas cosas no se olvidan. Quizás porque fueron buenas. Quizás porque fueron las primeras.

Ahora me pregunto si me dieran la opción de olvidar, ¿lo haría? ¿quitaría esta bola del estómago sacrificando también los buenos ratos?

No le olvido, no te olvido, no os olvido. ¿Y vosotros?

No me creo que ya no queden noches, tardes, mañanas. No me creo que todo fuera cosa mía.
La vida da muchas vueltas, nunca creí en los para siempre. En los amigos para toda la vida. En los te quieros sin fecha de caducidad.
Porque todo muere y deja recuerdos, cenizas que nos hacen ver que un día fuimos algo.
Que un día fuimos alguien.
Pero esto es una cinta que no para, no podemos pararnos o se acaba la partida. Solo se puede continuar, como se pueda. Con quien se pueda.

Eso necesitamos todos.  
Avanzar.

Empezar de nuevo, nuevos sitios, nuevas personas, nuevos recuerdos, nuevas heridas.





Que todo se regenera y la vida es muy puta.

domingo, 7 de julio de 2013

Polvo y nada.


Y levanté la vista


¿Nunca os ha pasado que estáis mucho tiempo leyendo y entonces suena la puerta, o el teléfono o levantas la vista y te cuesta volver al mundo real? Y ves que todo se mueve como diferente y tardas en volver a tu piel, en acostumbrarte a la luz, a los sonidos que habías estado ignorando...


Pero vuelves.


Pues a veces me gustaría no volver. Vivir entre aventuras fantásticas, amores de los de verdad y personajes que aquí no encuentras.



Ser prisionera de la mejor historia jamás contada.