Otras me doy cuenta de lo fácil que es mentirte, de lo sencillo que me resulta camuflarlo todo con una sonrisa, y seguir andando por mi camino.
Supongo que escogimos lo fácil, lo que tenía que ser, que no había más opciones y estoy de acuerdo; ahora las cosas van bien, o relativamente bien, a mi siempre me salen las cosas relativamente bien.
No soy de las que van por la vida esperando que todo les salga perfecto, aunque siempre lo intento. Soy de las que planean mil cosas y luego la mitad no salen bien, soy una adicta del orden y de tenerlo todo controlado.
Ese era el fallo.
No todo lo puedo controlar, no todo está en mi mano y eso me agobia, me da miedo y me enfurece.
Me frustra no poder tenerlo todo en mi mano, no saber qué vendrá después.
Dicen que si dominas las variables, puedes saber lo que vendrá después.
Pero algo tan sencillo como tu sonrisa es capaz de cambiarlo todo y darle la vuelta a mi sistema.

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