Hoy te dedico las que espero que sean las últimas líneas,
sé que no las leerás.
Esta noche espero que sea la última que me quedo dormida recordando lo importante que fuiste y lo inexistente que eres.
Hoy le pido a mi mente que te borre, no quiero recuerdos, no quiero canciones que griten que fuiste real, no quiero encontrarme más fotos tuyas en mi ordenador ni más promesas escritas a mano y emborronadas por la realidad.
Hoy voy a hacer lo que hasta ahora creo que de todas las cosas que he hecho más me va a doler. Voy a borrar a una de las personas que más me ha importad de mi vida, eliminar uno a uno cada finísimo lazo que aún podía atarme.
Voy a borrar todas nuestras ilusiones (porque sí, fueron nuestras, no solo mías) y todos los te quiero que al parecer eran mentira.
Si no quedan pistas del asesinato tal vez con el tiempo me olvide de esa parte muerta que dejaste atrás sin miramientos cuando te subiste a ese tren.
Y tal vez y solo tal vez, me esté poniendo dramática, tal vez sea por la hora, porque las noches frías no son mis aliadas. Ta vez no sea capaz de borrar todo lo que fuimos y puede que esto suene a lo que no es, ni siquiera yo sé muy bien qué fue.
Te di mil oportunidades y sé que daría mil más si las pidieras, intenté entenderte y no me quisiste explicar, y ahora solo me queda decir que es una lástima ponerle punto y final de esta manera, lanzando palabras al viento, que tu no leerás, que nadie entenderá y que solo yo sé qué significan.
Que yo me he quedado así
y tu tan feliz.
Que tus ''para siempre'' ya caducaron y ahora soy yo la que se queda con el dolor de barriga.
A lo mejor hacer como que nunca paso nada sea una buena forma de olvidar.
Yo solo sé que ya no puedo más.
Que no puedo cargar con esto a todos lados, que me pesas demasiado.
No fuimos nada.
Y tal vez por eso duele perderlo todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario