Persigamos a la luna
Bailemos entre las estrellas.
Hablemos de montañas rusas, de luces y sombras.
Hablemos de odio y suficiencia.
Hablemos del día que se va, y de los que ya no vuelven.
Hablemos de ese amor que está de moda, el que se mide en emoticonos y últimas conexiones.
Hablemos del miedo a enamorarnos
y del pánico a que nos hagan daño.
Hablemos de amaneceres tintados de rosa y de noches entre sus sábanas.
Hablemos del dolor que te provoca el reír sinceramente,
y de esa pureza que aparece tras las lágrimas.
Hablemos de como nos enfrentamos al nuevo día, de como nos peleamos cada noche.
Hablemos de metas alcanzadas y fracasos dolorosos.
Hablemos de cosas que se rompen y de ese nudo en el estómago.
Hablemos de las famosas mariposas y de la fingida soledad del catorce de febrero.
Hablemos de días normales,
de tardes de buena compañía.
Hablemos de acordes y palabras silenciadas.
Hablemos de palabras impresas y sonrisas dibujadas.
Hablemos de polvo y suciedad,
de heridas sin sanar.
Hablemos a ras de la piel,
sin olvidar hablar en susurros.
Hablemos de espacios, de gentes, de coches en marcha y autobuses que se retrasan.
Hablemos de una pañoleta,
de una canción de infancia.
Hablemos de mares tan profundos donde no seas capaz de ver el fondo
y de esa mano que siempre te acompaña.
Hablemos de ese lunar en el cuello, de cómo sabrán sus labios.
Hablemos de lo que pudimos ser y no fuimos,
de lo que ya nunca seremos.
Hablemos de cielos inmensos donde falten dedos para contar las estrellas.
Hablemos a gritos.
Hablemos de la pieza que no encaja,
de la pantalla que no te pasas.
Hablemos por móvil, a la cara,
o por mensajes en una botella.
Hablemos sin decirnos nada, solo por el placer de mirarnos a los ojos.
Hablemos de cómo sabe el chocolate,
y de la gota de sudor que resbala por tu frente.
Hablemos de cosas adorables,
y hablemos de las promesas que se quedan en el aire.
Hablemos de tus buenos días,
y hablemos de los intentos de despedida.
Hablemos de los hasta pronto que se quedan sin retorno,
de la resaca del sábado y del último abrazo.
Hablemos de fantasmas y horrores que vuelven cada madrugada.
Hablemos de luces apagadas.
Hablemos de números y comas. De vasos medio vacios.
Hablemos de ti y de mi y de los sueños que nos quedan por cumplir.
Hablemos del hueco de tu clavícula, de la forma de tu espalda.
Hablemos de fracasos, desengaños y dulces de navidad
Hablemos de papelitos de colores y dados.
Hablemos del sonido de tu risa,
de tu música.
Hablemos de mis ganas de desaparecer,
hablemos en clave de fa.
Hablemos de vocaciones frustradas.
Hablemos del murmullo que no calla y de mis ganas de abrazarte.
Hablemos de ilusiones, falsas esperanzas,
y canciones a pie de calle.
Hablemos en francés, en inglés o en el idioma de los sueños.
Hablemos del hambre, la injusticia.
Hablemos de las pompas de jabón.
Del olor a nenuco y del calor de la estufa en invierno.
Hablemos de caricias y paseos en bicicleta.
Hablemos de las nuevas experiencias.
Hablemos de montes demasiado altos y de autoestimas demasiado bajas.
Hablemos de la lluvia, los gatos y de tu forma en mi colchón.
Hablemos de ellas y del asqueroso poder del dinero.
Hablemos del peso de un buen libro.
Hablemos de la magia de las primeras veces y del peso de las mantas.
Hablemos de todo y de nada.
Hablemos de lo que quieras, pero hablemos.
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