viernes, 7 de febrero de 2014

Del tiempo que nos queda.

Persigamos a la luna
Bailemos entre las estrellas.


Hablemos de montañas rusas, de luces y sombras.

Hablemos de odio y suficiencia.
Hablemos del día que se va, y de los que ya no vuelven.

Hablemos de ese amor que está de moda, el que se mide en emoticonos y últimas conexiones.

Hablemos del miedo a enamorarnos
y del pánico a que nos hagan daño.

Hablemos de amaneceres tintados de rosa y de noches entre sus sábanas.

Hablemos del dolor que te provoca el reír sinceramente,
y de esa pureza que aparece tras las lágrimas.

Hablemos de como nos enfrentamos al nuevo día, de como nos peleamos cada noche.

Hablemos de metas alcanzadas y fracasos dolorosos.

Hablemos de cosas que se rompen y de ese nudo en el estómago.

Hablemos de las famosas mariposas y de la fingida soledad del catorce de febrero.

Hablemos de días normales,
de tardes de buena compañía.

Hablemos de acordes y palabras silenciadas.
Hablemos de palabras impresas y sonrisas dibujadas.

Hablemos de polvo y suciedad,
de heridas sin sanar.

Hablemos a ras de la piel,
sin olvidar hablar en susurros.

Hablemos de espacios, de gentes, de coches en marcha y autobuses que se retrasan.

Hablemos de una pañoleta,
de una canción de infancia.

Hablemos de mares tan profundos donde no seas capaz de ver el fondo
y de esa mano que siempre te acompaña.

Hablemos de ese lunar en el cuello, de cómo sabrán sus labios.

Hablemos de lo que pudimos ser y no fuimos,
de lo que ya nunca seremos.

Hablemos de cielos inmensos donde falten dedos para contar las estrellas.

Hablemos a gritos.

Hablemos de la pieza que no encaja,
de la pantalla que no te pasas.

Hablemos por móvil, a la cara,
o por mensajes en una botella.

Hablemos sin decirnos nada, solo por el placer de mirarnos a los ojos.

Hablemos de cómo sabe el chocolate,
y de la gota de sudor que resbala por tu frente.

Hablemos de cosas adorables,
y hablemos de las promesas que se quedan en el aire.

Hablemos de tus buenos días,
y hablemos de los intentos de despedida.

Hablemos de los hasta pronto que se quedan sin retorno,
de la resaca del sábado y del último abrazo.

Hablemos de fantasmas y horrores que vuelven cada madrugada.
Hablemos de luces apagadas.

Hablemos de números y comas. De vasos medio vacios.

Hablemos de ti y de mi y de los sueños que nos quedan por cumplir.
Hablemos del hueco de tu clavícula, de la forma de tu espalda.

Hablemos de fracasos, desengaños y dulces de navidad

Hablemos de papelitos de colores y dados.

Hablemos del sonido de tu risa,
de tu música.

Hablemos de mis ganas de desaparecer,
hablemos en clave de fa.

Hablemos de vocaciones frustradas.

Hablemos del murmullo que no calla y de mis ganas de abrazarte.

Hablemos de ilusiones, falsas esperanzas,
y canciones a pie de calle.

Hablemos en francés, en inglés o en el idioma de los sueños.

Hablemos del hambre, la injusticia.
Hablemos de las pompas de jabón.

Del olor a nenuco y del calor de la estufa en invierno.

Hablemos de caricias y paseos en bicicleta.
Hablemos de las nuevas experiencias.

Hablemos de montes demasiado altos y de autoestimas demasiado bajas.

Hablemos de la lluvia, los gatos y de tu forma en mi colchón.

Hablemos de ellas y del asqueroso poder del dinero.
Hablemos del peso de un buen libro.

Hablemos de la magia de las primeras veces y del peso de las mantas.

Hablemos de todo y de nada.



Hablemos de lo que quieras, pero hablemos.

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