Estábamos borrachos de la situación,
Embriagados de compañía y con ganas de otra.
- La última y me voy, ¡lo prometo! - me mentía a mi mismo
Ella me nublaba todos los sentidos, cada vez que se apartaba el pelo de la cara, despreocupada mientras seguía hablándome yo perdía el hilo de la conversación y solo podía pensar en las ganas que tenía de quitarle ese mechón que le caía sobre los ojos.
Y yo quería otra ronda más.
porque cuando me sonreía yo me volvía espuma.
Quería olvidar, ahogar las penas, mandarlas al fondo del vaso, que se convirtieran en residuos de noches pasadas.
¡Dios, qué ganas de que seas mi resaca!
Y a cambio yo prometo seguirte el ritmo, no derramarte ni buscar más compañía.
Prometo dejar atrás mis dudas, pulir tus inseguridades y besar tus "y si..." hasta que se volvieran tan pequeños como mis "peros"
Oh, vamos, salgamos a la calle.
Salgamos como si no nos hubiéramos desnudado literariamente hablando.
Como si no me hubieras leído hasta con las manos.
Pero el vaso tiene fondo, y yo lo apuro y tu no estás abajo.
Así que cada noche saldré a buscarte en cada copa, yo prometo no dejarte a medias abandonada en cualquier barra.
Tu solo debes estar tan chispeante como siempre
Y de que te olvides de todo y te diviertas ya me encargo yo.
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