No entiendo.
No entiendo la humanidad ni los humanos, las ganas de pelea, la incapacidad de respetar a los demás.
¿Qué más te da que sea cristiano, musulmán, ateo, gay o le guste bailar sevillanas encima de una banqueta?
¿Qué más te da en lo que crean o no crean? ¿a quién quieran o cómo lo hagan? siempre y cuando no hagan daño a los demás.
No entiendo las faltas de respeto, el odio por generalizaciones.
Ni todos los cristianos son la Santa Inquisición, ni todos los musulmanes son yihadistas, ni todos los ateos odian a los creyentes.
¿quién te da derecho para generalizar? ¿quién te crees que eres para opinar sobre millones de personas por unos cuantos?
Y si nos ponemos a hablar de Francia, nadie puede justificar la muerte a partir de ninguna creencia y eso es algo por lo que no voy a pasar. Para mi, esa gente no son seres humanos, ni creyentes. Para mi no son personas.
Pero incluso en momentos de duelo, siempre están los que en lugar de querer ver los gestos de bondad, empatía, solidaridad....tienen que sacar mierda. Es cierto que se le da más bombo a los atentados de Francia sobre otros lugares subdesarrollados, pero no por eso hay que despreciar los buenos gestos.
El problema no es la religión, ni el islam, ni ninguna otra, sino los creyentes que la interpretan.
Todas las religiones son creadas por el hombre y TODAS son vividas de forma individual, me da igual que vayas a una sinagoga, a una Iglesia o le reces al microondas.
Ninguna religión defiende la muerte porque la religión lleva intrínseco la búsqueda de paz.
Así que si estás matando en nombre de un Dios estás haciendo lo que te sale de las pelotas buscando una excusa para matar.
Pero por favor un poquito de cabeza, no culpéis a los que interpretan como quieren las cosas, no culpeis a los que viven su fe de una forma pacífica o correcta atacando a todos y sobre todo, tanto ateos como creyentes, tener siempre presente que las escrituras en las que os apoyais (ya sea para estar a favor o en contra) son documentos antiguos, tienen un contexto y eso nunca debe olvidarse, que a veces parece que habéis perdido el sentido común.
Pensamiento crítico, tener vuestra opinión en todo.
Que seas cristiano no significa que estés a favor de las violaciones de niños por parte de curas, ni del dinero que tiene la Iglesia. Ni ser ateo significa que desprecies o te rías de los creyentes (y estos solo son ejemplos). Tu debes tener una opinión y unos valores por encima de todo independientemente del colectivo al que quieras pertenecer.
No seáis borregos y abrir un poquito los ojos.
Y es cierto que la muerte no tiene excusa.
Pero tampoco las ganas de bronca.
Hoy he leído tantas barbaridades que hasta he dejado de leer porque realmente me asusta el hombre..
Los que dicen que debemos acabar con todos los musulmanes (claro, matemos a miles de personas "por si acaso"), como los que dicen que todas las religiones son lo peor y solo rezan a "amigos imaginarios" (así, ¡ale! No solo generalizo la fe, las personas y sobre todo su forma de vivirla sino que con dos cojones hablo en nombre de todos)
Y la religión es solo uno de los temas en los que la gente menos respeto tiene. Los machismos, feminismos y demás, la sexualidad, los toros, la inmigración....en definitiva, cualquier tema en el que haya dos opiniones o formas de interpretarlos diferentes
No entiendo la humanidad..
Realmente ¿tanto os cuesta entender que cada persona vive su vida, religión, sexualidad, gustos etc de una manera?
Hay cosas que no se pueden permitir: los abusos, los atentados, la violencia, el acoso....
En eso estamos de acuerdo todos (o eso espero),
pero si no hacen daño a nadie, ¿por qué os molesta tanto que vaya a misa, que se acuesten dos hombres o que se pongan un filtro de colores?
Todos deberíamos estar de acuerdo en que tu libertad (en cualquier aspecto) termina donde empieza la mía...
Pero no me seáis hipócritas y pongáis entraditas en fb y tuits defendiendo la paz mundial si lo haces faltando al respeto.
¿Que crees que la religión solo trae muerte y adoctrinamiento? Perfecto! Me parece parece magnifico y respeto tu opinión pero no la expreses faltando a los demás, no impongas lo tuyo sobre lo mío porque en ese momento estas perdiendo toda la razón que crees que tienes.
Hoy he perdido más la fe en la humanidad aún si cabe, ni vídeos de gatitos ni noticias de gente buena pueden hacer que me sienta mejor.
Hoy me da asco ser humana, por los atentados, por los que los aprovechan para atacar, por los que hablan de superioridad....
Y ahí estamos nosotros, el hombre.
El ser que se impuso sobre la naturaleza y domino el planeta, el que fue capaz de evolucionar para luego acabar destruyendo todo lo que le rodea.
El animal "inteligente"....por favor no me hagas reír que hasta los perros son mas leales y respetuoso entre ellos.
Porque hasta en algo tan mundialmente querido y deseado como la paz se está convirtiendo en racismo, faltas de respeto, y como siempre la imposición de unos sobre otros.
Ni tu tienes la verdad absoluta.
Ni los demás están equivocados.
Un poquito de respeto y cordura por favor.
Tampoco pido más.
PD: Y sí, me pongo la banderita en el fb y la fotito de la entrada, no porque piense que las muertes en otros países son menos importantes, porque crea que hay muertes de primera o de segunda o porque piense que estoy ayudando a la paz por ponerme un filtro de colores. Me la pongo porque es una forma de mostrar mi empatía y sencillamente porque me da la gana. Como si me apetece ponerme un mono lavándose los dientes que por lo menos tendrá la boca más limpia que muchos de vosotros.
domingo, 15 de noviembre de 2015
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Pisando charcos
Estaba guapa hasta el éxtasis
Así era ella. Sencillamente magnífica
No desde el punto de vista físico donde sus curvas eran dignas de recorrer sin límite de velocidad. Ni tampoco desde el punto de vista intelectual, aunque créeme que la atracción mental la inventó ella.
Era algo que escapaba a toda lógica, a cualquier sentido y a toda regla que pudieras encontrar.
Es ella y nada más.
Y muchos no la ven, pero está ahí.
Inocentes caballeros sin escudo ni blasón por el que luchar que ciegos buscan princesas que rescatar de torres que no existen solo con la esperanza de poder pillar algo más que sangre real.
Pero a ella la tienes ahí, sin cuentos ni hadas.
Haciendo ruido en frecuencia exclusiva y sonriendo en todas las ondas que pudieras captar.
Así que ata en corto la cordura porque ella siempre va pisando fuerte
Conquistando mentes y ansiando corazones.
Ata en corto la razón porque ella promete nublartela siempre.
Así era ella. Sencillamente magnífica
No desde el punto de vista físico donde sus curvas eran dignas de recorrer sin límite de velocidad. Ni tampoco desde el punto de vista intelectual, aunque créeme que la atracción mental la inventó ella.
Era algo que escapaba a toda lógica, a cualquier sentido y a toda regla que pudieras encontrar.
Es ella y nada más.
Y muchos no la ven, pero está ahí.
Inocentes caballeros sin escudo ni blasón por el que luchar que ciegos buscan princesas que rescatar de torres que no existen solo con la esperanza de poder pillar algo más que sangre real.
Pero a ella la tienes ahí, sin cuentos ni hadas.
Haciendo ruido en frecuencia exclusiva y sonriendo en todas las ondas que pudieras captar.
Así que ata en corto la cordura porque ella siempre va pisando fuerte
Conquistando mentes y ansiando corazones.
Ata en corto la razón porque ella promete nublartela siempre.
domingo, 1 de noviembre de 2015
Hagamos todo como la primera vez (o mejor)
Voy a volver....
Voy a volver a buscarte en cada esquina,
a reconocerte en cada semáforo.
Voy a volver a perder mil noches imaginando escenas en mi cabeza,
luego si quieres te dejo escoger la que más te guste.
Voy a volver a pasar horas dando vueltas a conversaciones pasadas.
Voy a volver a tener frío solo porque tu no estás.
Voy a volver a versarte,
aspirando a besarte.
Voy a repetir mil miradas que no van a ninguna parte,
hasta que te des cuenta de que lo que buscas lo tienes delante.
Voy a agachar la cabeza cuando me hables de otra,
y volver a sonreír cuando me cuentes de que os va genial.
Voy a volver a escribir entradas buenas,
porque no hay mejor inspiración que lo que duele.
Voy a volver a esperar tus mensajes
que nunca ponen lo que yo espero.
"Voy a volver a quererte
Voy a volver a esperarte aunque no vuelvas del todo"
Voy a volver a buscarte en cada esquina,
a reconocerte en cada semáforo.
Voy a volver a perder mil noches imaginando escenas en mi cabeza,
luego si quieres te dejo escoger la que más te guste.
Voy a volver a pasar horas dando vueltas a conversaciones pasadas.
Voy a volver a tener frío solo porque tu no estás.
Voy a volver a versarte,
aspirando a besarte.
Voy a repetir mil miradas que no van a ninguna parte,
hasta que te des cuenta de que lo que buscas lo tienes delante.
Voy a agachar la cabeza cuando me hables de otra,
y volver a sonreír cuando me cuentes de que os va genial.
Voy a volver a escribir entradas buenas,
porque no hay mejor inspiración que lo que duele.
Voy a volver a esperar tus mensajes
que nunca ponen lo que yo espero.
"Voy a volver a quererte
Voy a volver a esperarte aunque no vuelvas del todo"
viernes, 30 de octubre de 2015
Tú la cerveza yo la espuma
Estábamos borrachos de la situación,
Embriagados de compañía y con ganas de otra.
- La última y me voy, ¡lo prometo! - me mentía a mi mismo
Ella me nublaba todos los sentidos, cada vez que se apartaba el pelo de la cara, despreocupada mientras seguía hablándome yo perdía el hilo de la conversación y solo podía pensar en las ganas que tenía de quitarle ese mechón que le caía sobre los ojos.
Y yo quería otra ronda más.
porque cuando me sonreía yo me volvía espuma.
Quería olvidar, ahogar las penas, mandarlas al fondo del vaso, que se convirtieran en residuos de noches pasadas.
¡Dios, qué ganas de que seas mi resaca!
Y a cambio yo prometo seguirte el ritmo, no derramarte ni buscar más compañía.
Prometo dejar atrás mis dudas, pulir tus inseguridades y besar tus "y si..." hasta que se volvieran tan pequeños como mis "peros"
Oh, vamos, salgamos a la calle.
Salgamos como si no nos hubiéramos desnudado literariamente hablando.
Como si no me hubieras leído hasta con las manos.
Pero el vaso tiene fondo, y yo lo apuro y tu no estás abajo.
Así que cada noche saldré a buscarte en cada copa, yo prometo no dejarte a medias abandonada en cualquier barra.
Tu solo debes estar tan chispeante como siempre
Y de que te olvides de todo y te diviertas ya me encargo yo.
Embriagados de compañía y con ganas de otra.
- La última y me voy, ¡lo prometo! - me mentía a mi mismo
Ella me nublaba todos los sentidos, cada vez que se apartaba el pelo de la cara, despreocupada mientras seguía hablándome yo perdía el hilo de la conversación y solo podía pensar en las ganas que tenía de quitarle ese mechón que le caía sobre los ojos.
Y yo quería otra ronda más.
porque cuando me sonreía yo me volvía espuma.
Quería olvidar, ahogar las penas, mandarlas al fondo del vaso, que se convirtieran en residuos de noches pasadas.
¡Dios, qué ganas de que seas mi resaca!
Y a cambio yo prometo seguirte el ritmo, no derramarte ni buscar más compañía.
Prometo dejar atrás mis dudas, pulir tus inseguridades y besar tus "y si..." hasta que se volvieran tan pequeños como mis "peros"
Oh, vamos, salgamos a la calle.
Salgamos como si no nos hubiéramos desnudado literariamente hablando.
Como si no me hubieras leído hasta con las manos.
Pero el vaso tiene fondo, y yo lo apuro y tu no estás abajo.
Así que cada noche saldré a buscarte en cada copa, yo prometo no dejarte a medias abandonada en cualquier barra.
Tu solo debes estar tan chispeante como siempre
Y de que te olvides de todo y te diviertas ya me encargo yo.
A metros
Dicen que a las tías nos gustan los chicos malos.
A mi me deben de gustar los idiotas.
Los que no ven mas allá de su nariz, los que no se dan cuenta de lo que pasa a su alrededor o los que quieren hacer como que están ciegos....
Si tuviera que describir mi currículum sentimental con una palabra seria suficiente:
Catastrófico
Como esos huracanes que destruyen todo pero que son ciertamente bellos si sabes como apreciar su belleza.
Como cuando llegas a la cima de la montaña y te prometes que no volverás a subir ni las escaleras y luego siempre quieres más.
Siempre buscas más.
Porque si ellos son idiotas yo no soy mucho mas espabilada.
Dejando pasar y buscando sin encontrar.
Y entre medias el frío que entra y las contracturas que no se van.
Quizá ya va siendo hora de que ponga un anuncio en el periódico
"se buscan unas manos dispuestas a acabar con los miedos y de paso compartir el café matutino"
O lo mismo debo acostumbrarme a esta nueva sociedad de amor de madrugada, de noches de un revolcón y de tardes de "leídos" en whatsapp.
Quien sabe.
Lo mismo es culpa de mi mal gusto que lleva tu nombre
A mi me deben de gustar los idiotas.
Los que no ven mas allá de su nariz, los que no se dan cuenta de lo que pasa a su alrededor o los que quieren hacer como que están ciegos....
Si tuviera que describir mi currículum sentimental con una palabra seria suficiente:
Catastrófico
Como esos huracanes que destruyen todo pero que son ciertamente bellos si sabes como apreciar su belleza.
Como cuando llegas a la cima de la montaña y te prometes que no volverás a subir ni las escaleras y luego siempre quieres más.
Siempre buscas más.
Porque si ellos son idiotas yo no soy mucho mas espabilada.
Dejando pasar y buscando sin encontrar.
Y entre medias el frío que entra y las contracturas que no se van.
Quizá ya va siendo hora de que ponga un anuncio en el periódico
"se buscan unas manos dispuestas a acabar con los miedos y de paso compartir el café matutino"
O lo mismo debo acostumbrarme a esta nueva sociedad de amor de madrugada, de noches de un revolcón y de tardes de "leídos" en whatsapp.
Quien sabe.
Lo mismo es culpa de mi mal gusto que lleva tu nombre
viernes, 23 de octubre de 2015
Háblale de mi, a otro como yo.
Hay un calor que solo te lo puede dar unas manos ajenas
Si, tú, no te hagas el tonto.
No hagas como que no sabes de lo que hablo; no me vengas con el rollo ese de que no te hace falta nadie.
Y es que yo soy la primera que defiende que no hay nada más importante que el amor propio, que lo que tu das por ti no lo va a dar ninguna otra persona.
Soy de las que afirman con la mano en el corazón y con promesa de meñique que no me hace falta nadie para estar completa; que yo soy un todo no la media mitad de nadie.
Pero eso no quita que todos busquemos ese suplemento, esa persona que haga que tus días feos sean un poco más agradables, que los martes sean menos martes.
Alguien que te pregunte qué tal el día, y no hablo de tu madre que te pregunta hasta que te vas a hacer de comer.
Una persona con la que compartir manta en las tardes sin fuste de noviembre (Dios, cómo te odio noviembre).
Que es cierto que la manta puede ser de uno, pero siempre te entrará frío por el lado, el lado que en el fondo tu también quieres que este ocupado por alguien.
Y no hablo de nadie en concreto, esto no es una declaración de intenciones, una de esas tantas veces que escribo aquí lo mucho que me frustra tener que hacerme un gusano al ver la tele porque me sobra manta y me falta calor.
Pero todos lo buscamos.
Para algunos es solo sexo, para otros alguien con quien reír, una persona a la que acudir cuando a las 4 de la mañana te duele tanto la barriga que quieres decirle tus últimas palabras por si mueres sin que tu gato sepa lo mucho que lo quieres.
Y es que el frío es una putada, solo sirve para que te sientas sola.
O bueno, esa es la visión de quien nunca lo ha pasado en compañía.
Supongo que para las parejas felices que pasean de la mano acurrucados, que se enfrían jugando a meterse las manos por la espalda o que simplemente se mandan mensajes diciendo el puto frío que hace por la mañana cuando pierdes el tranvía el frío será genial.
Bueno, pues yo cuando pierdo el tranvía lo pongo en tuiter y con suerte algún otra alma desamparada me da RT, como diciéndome "hey oye, que yo tampoco tengo a nadie a quien quejarme de pasar frío con cara de idiota"
Que 20 noviembres son unos cuantos.
Incluso cuando no te acuerdas de todos.
Así que no me vengáis con artículos hipócritas sobre que no necesitais a nadie, como que os da igual que nadie os pregunte que tal el día cuando llegas a casa y te quitas las 3 capas de ropa que llevas.
Puede que no sea una necesidad, pero si un complemento, una ayudita para hacer la vida un poquito más bonita.
Y esa persona no tiene porque ser una pareja, puede ser un amigo, un compañero de clase, la vecina del quinto que hace unos bizcochos riquísimos...
Pero no me digas que tu no lo buscas, que te da igual.
No me digas que te resulta indiferente que te regalen un poquito de felicidad.
Porque sé que el frío que yo siento también lo sientes tu.
Si, tú, no te hagas el tonto.
No hagas como que no sabes de lo que hablo; no me vengas con el rollo ese de que no te hace falta nadie.
Y es que yo soy la primera que defiende que no hay nada más importante que el amor propio, que lo que tu das por ti no lo va a dar ninguna otra persona.
Soy de las que afirman con la mano en el corazón y con promesa de meñique que no me hace falta nadie para estar completa; que yo soy un todo no la media mitad de nadie.
Pero eso no quita que todos busquemos ese suplemento, esa persona que haga que tus días feos sean un poco más agradables, que los martes sean menos martes.
Alguien que te pregunte qué tal el día, y no hablo de tu madre que te pregunta hasta que te vas a hacer de comer.
Una persona con la que compartir manta en las tardes sin fuste de noviembre (Dios, cómo te odio noviembre).
Que es cierto que la manta puede ser de uno, pero siempre te entrará frío por el lado, el lado que en el fondo tu también quieres que este ocupado por alguien.
Y no hablo de nadie en concreto, esto no es una declaración de intenciones, una de esas tantas veces que escribo aquí lo mucho que me frustra tener que hacerme un gusano al ver la tele porque me sobra manta y me falta calor.
Pero todos lo buscamos.
Para algunos es solo sexo, para otros alguien con quien reír, una persona a la que acudir cuando a las 4 de la mañana te duele tanto la barriga que quieres decirle tus últimas palabras por si mueres sin que tu gato sepa lo mucho que lo quieres.
Y es que el frío es una putada, solo sirve para que te sientas sola.
O bueno, esa es la visión de quien nunca lo ha pasado en compañía.
Supongo que para las parejas felices que pasean de la mano acurrucados, que se enfrían jugando a meterse las manos por la espalda o que simplemente se mandan mensajes diciendo el puto frío que hace por la mañana cuando pierdes el tranvía el frío será genial.
Bueno, pues yo cuando pierdo el tranvía lo pongo en tuiter y con suerte algún otra alma desamparada me da RT, como diciéndome "hey oye, que yo tampoco tengo a nadie a quien quejarme de pasar frío con cara de idiota"
Que 20 noviembres son unos cuantos.
Incluso cuando no te acuerdas de todos.
Así que no me vengáis con artículos hipócritas sobre que no necesitais a nadie, como que os da igual que nadie os pregunte que tal el día cuando llegas a casa y te quitas las 3 capas de ropa que llevas.
Puede que no sea una necesidad, pero si un complemento, una ayudita para hacer la vida un poquito más bonita.
Y esa persona no tiene porque ser una pareja, puede ser un amigo, un compañero de clase, la vecina del quinto que hace unos bizcochos riquísimos...
Pero no me digas que tu no lo buscas, que te da igual.
No me digas que te resulta indiferente que te regalen un poquito de felicidad.
Porque sé que el frío que yo siento también lo sientes tu.
jueves, 22 de octubre de 2015
Las mejores reflexiones siempre son después de una fiesta
Con el sabor de la alegría aún en los labios.
Si bien todos estamos de acuerdo en que las resacas son lo peor, yo pienso que los días post-fiesta son importantes.
Cuando te despiertas después de haber estado en estado catatónico 12 horas durmiendo y descubres que el mundo ha seguido girando mientras dormías la mona.
Y tus padres que te han llamado por teléfono, y los grupos que ya están petados de fotos, y tus compañeras que han vivido una tarde más que tú.
Porque el mundo siempre sigue girando, ya estés durmiendo, aprovechando el tiempo o tirada en el sofá como un oso en invierno.
Pero los días post-borrachera son importantes.
Ese 1 de enero que cuando te despiertas, sin saber cómo has llegado a casa y entonces te pasas lo que queda de día pensando en que este año lo vas a llevar todo al día, te vas a perdonar con nosequién, vas a ir al gimnasio....y todas esas cosas que tu realmente el día 1 de enero piensas que vas a hacer.
Bueno pues hoy le doy vueltas al ayer.
Al ayer en general y al ayer como día concreto.
Me acuerdo de mis novatadas, de volver a mi casa no sé ni cómo, con dos huevos en la cabeza, chorreando mierda y con un olor poco recomendable.
Y me acuerdo de ese éxtasis de emoción después de la primera fiesta con los que me iban a dar el follón por lo pronto dos años más.
Hoy pienso en los pollicos de ayer, en el subidón de ser tu la que los llena de mierda y en ver como algunos hablaban entre ellos por primera vez.
Y mirarlos y pensar "jo, que monos, lo que les queda por pasar juntos"
Y en ese momento es cuando te sientes la persona más vieja del mundo, cómo un árbol de raices grandes que ve a las hojas crecer y caer sin poder hacer otra cosa que resignarse y disfrutar de la belleza del paso del tiempo.
Porque eso es la vida, resignarse a asumir que no puedes ir contra las horas, que tienes que aprender a ver la belleza de que todo es efímero.
De que no sirve de nada enfadarse con alguien, que incluso a muy muy largo plazo, da igual cómo te haya salido ese examen que te tiraste horas y horas empollando.
Porque la vida siempre sigue, incluso aunque ese examen fuera decisivo, y por una décima no lo sacaras.
La vida va a seguir, ¡tu vida va a seguir!
Por un camino o por otro.
Pero sigue.
Como los 20, que siguen.
Que por más que quiera frenarlos pasan los días.
Días de cambios y despedidas.
Días de horquillas y huevazos.
En definitiva, días de hacernos mayores y de asumir que no vamos a tener una vida de serie americana, que no vamos a ser niñeras o camareras en un burguer, sacando matriculas de honor en todo y saliendo con el guapo de la uni todo eso mientras tienes un grupo de amigas super genial que con las que comer helado sin engordar.
Que no vamos a ser posiblemente ni tan geniales ni tan fantásticos como nosotros mismos esperamos.
Vamos a ser sencillamente nosotros.
Con unos años más, con más experiencias que contar y con más cosas por lo que mirar atrás.
Si bien todos estamos de acuerdo en que las resacas son lo peor, yo pienso que los días post-fiesta son importantes.
Cuando te despiertas después de haber estado en estado catatónico 12 horas durmiendo y descubres que el mundo ha seguido girando mientras dormías la mona.
Y tus padres que te han llamado por teléfono, y los grupos que ya están petados de fotos, y tus compañeras que han vivido una tarde más que tú.
Porque el mundo siempre sigue girando, ya estés durmiendo, aprovechando el tiempo o tirada en el sofá como un oso en invierno.
Pero los días post-borrachera son importantes.
Ese 1 de enero que cuando te despiertas, sin saber cómo has llegado a casa y entonces te pasas lo que queda de día pensando en que este año lo vas a llevar todo al día, te vas a perdonar con nosequién, vas a ir al gimnasio....y todas esas cosas que tu realmente el día 1 de enero piensas que vas a hacer.
Bueno pues hoy le doy vueltas al ayer.
Al ayer en general y al ayer como día concreto.
Me acuerdo de mis novatadas, de volver a mi casa no sé ni cómo, con dos huevos en la cabeza, chorreando mierda y con un olor poco recomendable.
Y me acuerdo de ese éxtasis de emoción después de la primera fiesta con los que me iban a dar el follón por lo pronto dos años más.
Hoy pienso en los pollicos de ayer, en el subidón de ser tu la que los llena de mierda y en ver como algunos hablaban entre ellos por primera vez.
Y mirarlos y pensar "jo, que monos, lo que les queda por pasar juntos"
Y en ese momento es cuando te sientes la persona más vieja del mundo, cómo un árbol de raices grandes que ve a las hojas crecer y caer sin poder hacer otra cosa que resignarse y disfrutar de la belleza del paso del tiempo.
Porque eso es la vida, resignarse a asumir que no puedes ir contra las horas, que tienes que aprender a ver la belleza de que todo es efímero.
De que no sirve de nada enfadarse con alguien, que incluso a muy muy largo plazo, da igual cómo te haya salido ese examen que te tiraste horas y horas empollando.
Porque la vida siempre sigue, incluso aunque ese examen fuera decisivo, y por una décima no lo sacaras.
La vida va a seguir, ¡tu vida va a seguir!
Por un camino o por otro.
Pero sigue.
Como los 20, que siguen.
Que por más que quiera frenarlos pasan los días.
Días de cambios y despedidas.
Días de horquillas y huevazos.
En definitiva, días de hacernos mayores y de asumir que no vamos a tener una vida de serie americana, que no vamos a ser niñeras o camareras en un burguer, sacando matriculas de honor en todo y saliendo con el guapo de la uni todo eso mientras tienes un grupo de amigas super genial que con las que comer helado sin engordar.
Que no vamos a ser posiblemente ni tan geniales ni tan fantásticos como nosotros mismos esperamos.
Vamos a ser sencillamente nosotros.
Con unos años más, con más experiencias que contar y con más cosas por lo que mirar atrás.
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