Me gusta pensar que aún queda una esperanza; plantarme frente al espejo y creer que volveré pronto a sonreír a mi reflejo, creer que las cosas irán a mejor, ya que difícilmente pueden ir a peor.
Son días duros, en pleno huracán que arrasa todo, quizás no esté afrontando esto como debería, tal vez todo sería más fácil si cambiara mi forma de verlo, puede que debiera ver el mundo desde el lado positivo, ese del que tanto le hablo a mis amigos y el que les aseguro que siempre está ahí, incluso cuando no lo vemos.Pero todos sabemos que es más sencillo ayudar a los demás que ayudarte a ti mismo, aplicarte el cuento arreglaría muchas cosas, pero es más complicado de lo que parece. Y mañana será otro día y sé, aseguro, afirmo que será mejor que hoy.
Prometo intentar sonreír.
Prometo volver a levantarme; solo necesito tiempo y unas manos en las que apoyarme.

Yo te presto mis manos (MBS)
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