La vida es como un camino.
Todos hemos oído alguna vez esta metáfora, esta manera tan sencilla de explicar algo tan complicado: tu vida.
La vida es como un camino,pero en contra de lo que dicen yo creo que es un camino que debes recorrer solo.
Hay momentos en los amigos, familiares y otras personas te acompañaran, caminaran contigo, te harán más ameno el tiempo y luego desaparecerán.
Estás solo cuando caminas al borde del precipicio, te apoyas en tus manos para coger fuerza y seguir subiendo esa empinada cuesta y son tus pies los que te frenan cuando corres colina abajo; solo tú puedes elegir qué camino tomar.
Hay momentos en los que te ves rodeada de sonrisas, en los que el camino, tu camino, pierde sentido y tú solo estás pendiente de las personas que te acompañan; pero hay otros momentos en los que desearías que ni tu sombra, esa que no se separa de ti nunca te persiguiera.
A veces volvemos la vista atrás, vemos las opciones que no elegimos, las decisiones que tomamos y nos preguntamos qué habría al otro lado, qué hubiera sido de ti si hubieras elegido el otro camino. Hay algunos caminos que conducen al mismo sitio, de diferente manera, decisiones que no afectan pero otras...otras acaban pesando demasiado, pero en este camino que es tu vida nunca puedes volver hacia atrás; no está la opción de retroceder, solo puedes ir adelante. Tampoco te debes parar, si te paras todos esos miedos, inseguridades y malos recuerdos de los que huías te alcanzarán , y no olvides que en este lugar tu caminas solo y si esas oscuras sombras te atrapan, si esas garras te alcanzan no podrás salir sin ayuda; y puede que esa ayuda no llegue. Pero este camino es peculiar, no sabes cómo de largo es, ni dónde termina, ni siquiera sabes qué habrá al doblar la esquina o si vas por el lugar adecuado..
Hay días que caminas en círculos, momentos de tu vida en los que no avanzas, porque no hay nada marcado que te diga qué hacer, y das vueltas hasta que te cansas y cambias de dirección, puede que de forma demasiado drástica.
Hay una frase que me marcó hace años: caminante no hay camino,se hace camino al andar....Creo que ese es el único poema que conozco de memoria, nunca he sido muy de poemas y rimas, yo soy de prosa en papel; pero es muy cierta y quizá ese sea el encanto del camino, que no lo conoces, que es una aventura que puede que acabe de repente o que no haya hecho más que comenzar. No sabes nada, quiénes te acompañarán, ni hacia dónde vas y sobre todo qué hay al final; no perseguimos una meta, un destino, simplemente vivimos el camino.
Y cuando llegues al final, cuando entiendas que para ti no hay nada más, entonces vuelve la vista, mira todo lo que recorriste, sonríe a tus triunfos y valora tus errores. Sonríe y sola da ese último paso.

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